Sargento Stubby

La historia de Stubby
Un comienzo humilde: Todo comenzó en 1917, cuando un soldado llamado Robert Conroy encontró a Stubby, un perro callejero mestizo, mientras entrenaba en la Universidad de Yale. El perro era un pequeño bull terrier o mestizo de bull dog que impresionó a todos con su astucia y energía.
Contrabando a la guerra: Cuando el regimiento se embarcó hacia Francia para la guerra, Conroy escondió a Stubby en la bodega del barco para llevarlo consigo. Una vez en el frente, el perro se convirtió en la mascota no oficial de la unidad.
Un soldado valiente: Durante sus 18 meses de servicio en las trincheras, Stubby participó en 17 batallas y demostró su valor en múltiples ocasiones. Sus habilidades especiales incluyeron:
Detección de ataques: Con su agudo oído, Stubby aprendió a reconocer el silbido de los proyectiles de artillería que se aproximaban, alertando a los soldados para que se pusieran a cubierto.
Alerta de gas venenoso: Su hazaña más notable fue su capacidad para detectar gas mostaza mucho antes que los humanos. Al ladrar desesperadamente, salvó la vida de su batallón en más de una ocasión.
Captura de un espía enemigo: En una ocasión, Stubby sorprendió y retuvo a un espía alemán que intentaba infiltrarse en el campamento, mordiéndolo en la pierna hasta que los soldados lo capturaron.
Encuentro de heridos: También se hizo experto en localizar a soldados heridos en la tierra de nadie, guiando a los médicos hacia ellos.